EL INVERNADERO


Un invernadero es un lugar
donde las plantas pueden invernar, es decir, pasar el invierno, porque si se quedaran en
la calle morirían de frío. No hay que colocar todas las plantas, sólo, las que no
soporten el frío.
Durante la primavera, otoño y verano, hay que intentar sacar a la calle todas las que
podamos, pero si no tenemos un lugar adecuado para cada una de ellas, entonces deben de
permanecer en el invernadero. No debemos de olvidar que durante primavera y otoño los
días tienen temperaturas entorno a los 20 ºC, pero que por las noches puede hacer
demasiado frío y en este caso no merece la pena arriesgarse a tenerlas en la calle.
También puede ocurrir que tengamos plantas con mal aspecto y no queramos que se vean, o
que tengamos esquejes, semilleros, etc. En estos casos también deben de permanecer en el
invernadero.
Acristalar la terraza, comprar un kit de invernadero de aluminio y plástico fácil de
instalar en una gran superficie, o construir un gran invernadero con aluminio y cristal,
no es suficiente para proteger nuestras plantas, además, debe de estar convenientemente
preparado para crear un ambiente agradable a las plantas en cualquier época del año. Lo
que no debe de preocuparnos es su tamaño,
Un invernadero no tiene
porqué ser grande. La terraza cerrada de un piso sirve perfectamente, si está
convenientemente preparada.
Los siguientes elementos
los considero imprescindibles:
1) Una mesa o cualquier
otro lugar que sirva para colocar las plantas.
2) Bandejas para colocar en ellas las plantas que necesitan mucha agua.
3) Una fuente de agua cercana.
4) Un desagüe.
5) Cortinas o persianas para dar sombra en verano.
6) Una fuente de luz especial para plantas.
7) Un termómetro de máxima y mínima, que además mida la Humedad Relativa (HR).
8) Una fuente de calor y otra de frío.
9) Una toma de corriente eléctrica.
10) Un programador eléctrico.
11) Útiles.
1) Una mesa o
cualquier otro lugar que sirva para colocar las plantas
Para colocar las plantas
utilizo una mesa formada por un tablón de aglomerado que tenga al menos un centímetro y
medio de grosor y lo pongo encima de dos burranquillas de madera que se abren como unas
tijeras, todo esto lo venden en cualquier tienda de bricolaje. La medida del tablón
dependerá en cada caso del espacio que tengamos disponible. Naturalmente, una mesa vieja
o cualquier otro mueble que no usemos nos va a dar el mismo servicio.
2) Bandejas para
colocar en ellas las plantas que necesitan mucha agua

Bandeja con tierra húmeda para colocar las plantas
A la mayoría de las
plantas les gusta mucho el agua. Para asegurarme de que tengan un ambiente húmedo las
coloco en el interior de unas bandejas de plástico que venden en los viveros, tienen una
medida de 90 centímetros de largo por 36 centímetros de ancho y una altura de 6
centímetros, originalmente se venden como recipientes que se ponen debajo de las
jardineras de plástico para recoger el agua sobrante del riego y no mojar el suelo. Las
lleno de arena de río hasta una altura de dos centímetros y luego echo agua de manera
que toda la tierra quede bien empapada pero que no sobresalga por encima de la superficie,
por cierto, si se compra la arena en un almacén de materiales de construcción, conviene
lavarla antes con mucha agua, si no lo hacemos así, el agua coge luego un color marrón
muy feo. La finalidad de hacer esto es que al estar el tiesto en contacto con la arena
húmeda, si el sustrato del tiesto se empieza a secar, el agua que hay en la bandeja
subirá por capilaridad a través de los orificios inferiores del tiesto consiguiendo así
que el sustrato siga húmedo durante mas tiempo. Hay que elegir bien las plantas que se
van a colocar aquí, no todas aceptan estar permanentemente con el sustrato húmedo.
3) Una fuente de
agua cercana
Bueno, esto es demasiado
evidente, un grifo cercano viene muy bien, porque así nos ahorraremos muchos paseos con
la regadera, además no mojaremos el suelo de casa. Si no tenemos posibilidad de poner un
grifo, otra solución puede ser colocar un depósito de agua, que luego llenaríamos con
una manguera procedente de un grifo cercano.
4) Un desagüe
Parecerá algo superfluo,
pero es importante.
5) Cortinas o
persianas para dar sombra en verano
Si tenemos plantas que no
soportan la luz directa del sol cerca de las ventanas, poner cortinas o persianas
impedirá que se quemen por la acción del sol del verano, además, reduce la temperatura
ambiente en 4 ó 5 grados, pero crean un problema añadido, que es, la falta de luz. En
primavera, otoño e invierno no hace falta cerrar las persianas, pero dependiendo de la
orientación que tenga el invernadero puede ocurrir que no entre suficiente luz.
6) Una fuente de luz
especial para plantas

Pantalla estanca de 2 fluorescentes
Al cerrar las persianas,
la falta de luz crea una gran sombra en verano en el interior del invernadero y en mi
caso, debido a la orientación que tiene, en el resto de las estaciones del año también
hay mucha oscuridad, aunque tenga las persianas levantadas.
La luz es el elemento que activa la clorofila de las hojas y de las partes verdes de la
planta y esta activación inicia el proceso químico de la fotosíntesis, mediante el cual
las plantas generan la comida necesaria para que puedan vivir. Si no hay luz, no hay
fotosíntesis, si no hay fotosíntesis, no hay comida, si no hay comida la planta muere en
poco tiempo. Evidentemente la solución tiene que venir a través de la luz artificial,
hay que buscar una fuente de luz adecuada, averiguar de cuantos vatios (W) y sobretodo, a
que distancia de las plantas hay que colocarla, si está cerca a lo mejor las quema, si
está lejos puede ocurrir que no sirva para nada.
El sol es fuente de luz y de calor. Cuando el calor es excesivo, no nos interesa porque
hace que suba la temperatura por encima de los 26 ºC recomendables para la mayoría de
las plantas. La luz siempre nos interesa. Es decir, necesitamos una fuente que no emita
calor pero sí luz.
La cantidad de luz que emite una
fuente se representa con la letra F, su unidad de medida es el Lumen (Lm).
Los siguientes datos nos
dan una idea de cual es la mejor luz artificial:
Bombilla incandescente
de 60 W................................. 700 Lm
Tubo fluorescente de 36 W.......................................
2.500
Lm
Lámpara halógena de 1.000 W................................... 22.000 Lm
Lámpara de sodio de baja presión de 1.000 W............... 120.000 Lm
Es evidente que la
lámpara de sodio de 1.000 W es la que más luz emite por cada vatio y en segundo lugar el
tubo fluorescente. Por cuestiones económicas nos quedamos con este último. Si tocamos
uno que esté encendido veremos que no nos quema. Si ponemos un termómetro debajo,
veremos que la temperatura que marca es igual que si estuviese lejos de él. Es lo que
podríamos llamar una "luz fría", emite luz pero no calor. Muy lejos queda la
bombilla tradicional que tenemos en casa, emite poca luz y sin embargo todos sabemos que
emite mucho calor.
Los tubos fluorescentes llevan inscrito en su superficie los vatios que
tienen de potencia, al
igual que las bombillas normales, pero además, el fabricante nos suele indicar la cantidad de
Lúmenes que emiten. Por ejemplo, uno que diga que es de 36 W y 2.500 Lm.
La cantidad
de luz que incide sobre una superficie se llama Iluminancia. Se representa
con la letra E y su unidad de medida es el Lux.
La fórmula para calcular
cuanta luz recibe una superficie es:
E = (F x Cos3
A) / D2
Si
la aplicamos a lo que nos interesa, es decir, a nuestras plantas, tenemos
que:
E, es la cantidad de luz que recibe nuestra planta medida en Luxes.
F, es la luz emitida por el fluorescente y que viene indicada en el
tubo por el fabricante medida en Lúmenes.
A, es el ángulo que forma la vertical del fluorescente con la línea
que va desde éste, a nuestra planta.
D es la distancia que separa nuestra planta del fluorescente.
Mas abajo hay una tabla de
diferentes valores de Iluminancia y por tanto, medidos en Luxes, obtenidos para una pantalla
estanca formada por dos tubos fluorescentes de 36 W y 2.500 Lúmenes cada uno. He elegido una
pantalla estanca porque está aislada del agua y de la humedad que seguro va a tener el
invernadero. Dependiendo de la distancia a la que se encuentre la planta de la pantalla y
del ángulo que forma la vertical de ésta con nuestra planta, se obtienen
unos valores u otros, mientras mayor sea este ángulo o mayor sea la
distancia de separación, la Iluminancia es menor.

|
Angulo que forma la vertical de la pantalla con la planta
|
Distancia
a la planta |
0º |
20º |
30º |
45º |
60º |
0,30
metros |
55.556 |
46.098 |
36.084 |
19.642 |
6.944 |
0,40
metros |
31.250 |
25.930 |
20.297 |
11.049 |
3.906 |
0,50
metros |
20.000 |
16.595 |
12.990 |
7.071 |
2.500 |
0,75
metros |
8.889 |
7.376 |
5.774 |
3.143 |
1.111 |
1
metro |
5.000 |
4.149 |
3.248 |
1.768 |
625 |
1,25
metros |
3.200 |
2.655 |
2.078 |
1.131 |
400 |
1,50
metros |
2.222 |
1.844 |
1.443 |
786 |
278 |
2
metros |
1.250 |
1.037 |
812 |
442 |
156 |
3
metros |
556 |
461 |
361 |
196 |
69 |
Por
ejemplo: Si situamos una planta en la vertical de esta pantalla y a 3 metros de distancia
recibirá una Iluminancia de 556 Lux. A 1 metro de distancia recibirá 5.000 Lux.
Si la colocamos a 1 metro de distancia pero a 45º de la vertical recibirá 1.768 Lux.
Estos valores están obtenidos por mí y no he considerado ciertos detalles como que, si
la pantalla es estanca, el plástico que la protege quita Iluminancia, etc. Pero considero
que son bastante aproximados a la realidad.
Hay muchas plantas que
florecen en pleno verano cuando más calor hace, pero no es que florezcan por el calor,
sino por la luz que reciben del sol que está entre 100.000 y 150.000 Lux. Si consiguiéramos poner encima de un rosal un fluorescente capaz de
proporcionarle esta luz, la planta florecería en el interior de un invernadero.
Evidentemente estas cantidades no se pueden obtener fácilmente con luz artificial, por lo
que no debemos colocarlas en un invernadero, a no ser que tengamos un buen motivo. Ya que
nunca se encontrarían bien. La falta de luz para una planta se nota en la mayoría de las
veces porque las hojas se ponen de color amarillo debido a la no activación del proceso
de fotosíntesis y se caen en pocos días.
Lo adecuado al llegar a este punto sería mostrar una tabla donde se
indicara la cantidad de Luxes necesarios para cada planta conocida o por
lo menos para las mas comunes, pero no es tan sencillo. Una planta de 50
centímetros de alta situada bajo un fluorescente recibe diferentes
cantidades de luz según en qué parte de ella hagamos la medición. Es
decir, no recibirá la misma luz en la parte superior que en la base de la
planta. Hay un mínimo y un máximo que la planta puede aceptar.
Por todo esto, lo mejor es colocar la planta en el lugar que nuestro
sentido común nos diga y luego observarla durante al menos dos semanas,
este plazo es suficiente para averiguar si se encuentra bien o hay que
modificar su situación.
Entonces nos queda una última pregunta ¿Sirve para algo saber calcular
la Iluminancia? La respuesta es Sí, por que conocemos que el mínimo de
luz necesaria para las plantas que menos la necesitan es de 400 Luxes y de
aquí hasta los 150.000 Luxes de las plantas de exterior que florecen en
pleno verano. Por lo que saber cómo calcular la Iluminancia sirve para
indicarnos si en principio estamos haciendo las cosas bien o mal.
Si alguien tiene interés
en saber cómo se calcula la fórmula mencionada arriba, lo puede mirar
aquí.
7) Un termómetro de
máxima y mínima, que además lleve medición de Humedad Relativa (HR)

Todos sabemos que la
temperatura ideal para la mayoría de nuestras plantas es un mínimo de 16 ºC y un
máximo de 26 ºC.
Venden una estación meteorológica compuesta por un termómetro que nos da la temperatura
actual, la máxima y la mínima, nos mide también la Humedad Relativa máxima y mínima y
de paso nos da la hora y la fecha en la que estamos. De manera que nos podemos ir a la
cama y al levantarnos podemos averiguar si durante la noche ha hecho mas frío del debido
y por tanto tomar las medidas adecuadas para la siguiente noche. O en pleno verano saber
si la temperatura ha subido mucho por la tarde, así cuando vengamos del trabajo tendremos
una información importante que nos ayudará a tomar decisiones para el futuro. Es
electrónica, funciona con pilas y no es muy cara. Podéis encontrar información sobre
ella en la dirección que hay abajo.
Pero también venden termómetros normales que sólo nos dan la temperatura actual, la
máxima y la mínima y son mucho mas baratos. Estos se pueden encontrar en cualquier
vivero o gran almacén.
Dependiendo de la temperatura ambiente, cada metro cúbico de aire tiene una capacidad
máxima para "almacenar" vapor de agua, a esta cantidad la podemos llamar
"punto de saturación de vapor de agua", si fuera superior a esta valor, se
precipitaría al suelo en forma de agua líquida.
La cantidad de vapor de agua real en cada metro cúbico de aire dividido por el valor del
"punto de saturación de vapor de agua" es lo que se llama Humedad Relativa
(HR). Este valor se multiplica por 100 para así expresarlo en tantos por ciento.
A continuación hay una tabla donde se puede ver que, dependiendo de cada temperatura
ambiente, un metro cúbico de aire acepta más o menos vapor de agua. Los datos expresado
son los que se consideran como Humedad Absoluta y están medidos en gramos de vapor de
agua.
|
Temperatura
ambiente |
-10
ºC |
0 ºC |
10
ºC |
20 ºC |
30
ºC |
Punto
de saturación de vapor de agua |
2,40 |
4,84 |
9,33 |
17,12 |
39,04 |
Por
ejemplo: Si la temperatura ambiente es de 20 ºC y tenemos una HR del 70 %, esto quiere
decir que tenemos: (17,12 x 70)/100=11,98 gramos de vapor de agua/metro cúbico de aire.
Naturalmente si nos diera una HR del 100 %, esto nos indicaría que el vapor de agua
existente es de 17,12 gramos de vapor de agua/metro cúbico de aire.
8) Una fuente de
calor y otra de frío
En el interior de un
invernadero puede haber una diferencia de hasta 20 ºC entre la temperatura exterior y la
interior en las épocas de invierno y verano, ya que en primavera y otoño la temperatura
será casi la misma por el día pero puede tener grandes variaciones por la noche. He
comprobado que si en el exterior la temperatura baja en invierno hasta - 5 ºC, la
interior rondará los 10 ºC, la cual es demasiado baja para las plantas.
En verano con 50 ºC al sol en el exterior, la temperatura interior es alrededor de 35
ºC, la cual es demasiado alta para las plantas.
Abrir las ventanas en verano para que entre aire no funciona porque sólo puedes abrir
ventanas del mismo lado del invernadero, ya que si las abres opuestas se generan
corrientes de aire que son perjudiciales para las plantas, y en el mejor de los casos la
temperatura baja uno o dos grados.
Poner cortinas o persianas como ya he dicho en el punto 5), no es suficiente.
Abrir la puerta de acceso al invernadero, si éste está en la terraza de casa, puede ser
una solución en invierno para que así entre el calor de la casa pero tienes que estar
pendiente de que nadie te la cierre cuando tú no estés y además por las noches la
calefacción se apaga, que es precisamente cuando más frió hace. Por tanto, no es
suficiente.
La solución mas segura es poner una máquina de aire acondicionado con bomba de calor y
si no nos importa gastarnos el dinero por mucho que sea, lo mejor de todo es un
climatizador. Con el primero tenemos que estar pendiente de si ahora hace calor para poner
el aire frío y que baje la temperatura, o de si hace frío y hay que poner la bomba de
calor para que suba la temperatura. Con la segunda sólo tenemos que indicarle la
temperatura que queremos y la máquina se encarga de todo.
Tanto si elegimos un sistema como el otro, nos dará aire fresco en verano y calor en
invierno. Al ser una máquina independiente del resto de la casa puede encenderse y
apagarse según las necesidades de temperatura que tengamos. No es que ninguna de las dos
sea una solución barata, pero si la terraza es pequeña la máquina también lo será y
desde luego es una solución segura. Yo así lo he hecho y he conseguido en pleno verano,
con 50 ºC al sol que el termómetro no baje de 18 ºC y no suba de 25ºC. Hay que poner
la máquina al mínimo y tener cuidado de que el chorro de aire frío no incida
directamente sobre las plantas, es mejor que apunte hacia el techo. Sé que hay quien
piensa que el aire acondicionado deshumidifica el ambiente, lo vuelve seco, pero mi
experiencia es que lo mantiene con una HR del 60 ó 70 % y esto es suficiente. Si no fuera
así las plantas empezarían a quemarse por los bordes y esto sólo lo he notado en
contados casos.
En invierno se produce un problema añadido y es que al tener la calefacción puesta
durante toda la noche con el termostato a 20 ºC, para no gastar energía
innecesariamente, se produce sobre las ventanas una condensación de agua, ya que donde
vivo en el exterior las noches son bastante frías en primavera, otoño e invierno. Esta
condensación crea un problema serio de humedad en todo el invernadero, he llegado a medir
una humedad relativa de hasta el 90 % en muchas ocasiones. Aunque a las plantas les viene
bien, sin embargo a la casa no, por eso conviene abrir en las horas centrales del día una
ventana para que se ventile, si hace demasiado frío es preferible abrir la puerta que
comunica la casa con la terraza y de esta manera también conseguimos ventilación. Creo
que la marca de HR adecuada para que las plantas estén bien y no nos riñan en casa es
del 60 ó 70 %.
Un concepto interesante:
La Sensación Térmica.
Es la temperatura que realmente sentimos en nuestro cuerpo las personas, animales o
plantas, puede ser igual que la que marque el termómetro, pero puede ocurrir que no sea
así. Como si fuera una temperatura relativa, y la que marca el termómetro fuera
absoluta.
Un ejemplo: Una persona pasea por una casa que consta de diferentes habitaciones, en todas la
temperatura es la misma, pero una habitación tiene una ventana abierta, en otra el
ambiente es muy seco, en otra muy húmedo. Su cuerpo le indicará a su cerebro que las
temperaturas son distintas en cada habitación, aunque no sea verdad.
A nosotros nos interesa esta temperatura relativa, mas que la absoluta, porque es la que
van a disfrutar o padecer nuestras plantas.
Hay tres factores que necesitamos saber para poder calcular la sensación térmica:
a) La temperatura que marca el termómetro.
b) La humedad relativa. Si la humedad relativa es alta, nuestro cuerpo no puede expulsar
el sudor de la manera adecuada y esto nos produce sensación de que la temperatura es
superior. Si la humedad relativa es baja, el ambiente está seco y nuestro cuerpo expulsa
el sudor con gran facilidad, esto hace que nos parezca que la temperatura es inferior.
c) La velocidad del viento. Si no hace viento, nos parece que la temperatura es la que
marca el termómetro. Pero si hace viento, éste se lleva la fina capa de aire caliente
que rodea nuestro cuerpo, con lo cual tenemos que volver a restituirla y eso nos produce
una pérdida de calor y la sensación de que hace más frío del que realmente marca el
termómetro.
Lo que viene a continuación son datos obtenidos para los seres humanos, no estoy seguro de
que sean exactos para las plantas, pero supongo que serán bastante
aproximados.
Cálculo de la
Sensación Térmica:
El procedimiento para calcular la sensación
térmica requiere una tabla creada por R. G. Stedman con dos partes:
Parte A. Sensación térmica.
Parte B. Corrección de la Sensación térmica
por la influencia del
viento.
PARTE
A |
PARTE B (Km./h) |
ºC |
HUMEDAD RELATIVA |
<12,5 |
12,5
a 21,5 |
21,5
a
36 |
36
a 50 |
>50 |
| |
30 |
35 |
40 |
45 |
50 |
55 |
60 |
65 |
70 |
75 |
80 |
85 |
90 |
95 |
100 |
|
|
|
|
|
| 20 |
18 |
19 |
19 |
19 |
19 |
19 |
20 |
20 |
20 |
21 |
21 |
21 |
21 |
21 |
21 |
0 |
-1 |
-3 |
-4 |
-4 |
| 21 |
19 |
19 |
20 |
20 |
20 |
20 |
21 |
21 |
21 |
22 |
22 |
22 |
22 |
22 |
23 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-4 |
| 22 |
20 |
20 |
21 |
21 |
21 |
21 |
22 |
22 |
22 |
22 |
23 |
23 |
23 |
23 |
24 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-4 |
| 23 |
22 |
22 |
22 |
23 |
23 |
23 |
23 |
24 |
24 |
24 |
24 |
24 |
24 |
25 |
25 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-4 |
| 24 |
23 |
23 |
23 |
24 |
24 |
24 |
24 |
25 |
25 |
25 |
25 |
26 |
26 |
26 |
26 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-4 |
| 25 |
24 |
24 |
24 |
24 |
25 |
25 |
25 |
26 |
26 |
26 |
27 |
27 |
27 |
28 |
28 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-4 |
| 26 |
25 |
26 |
26 |
26 |
26 |
27 |
27 |
27 |
27 |
28 |
28 |
29 |
29 |
29 |
30 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-3 |
| 27 |
26 |
27 |
27 |
27 |
27 |
28 |
28 |
29 |
29 |
30 |
30 |
31 |
31 |
31 |
33 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-3 |
| 28 |
27 |
28 |
28 |
28 |
29 |
29 |
29 |
30 |
31 |
32 |
32 |
33 |
34 |
34 |
36 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
-3 |
| 29 |
28 |
28 |
29 |
29 |
30 |
30 |
31 |
33 |
33 |
34 |
35 |
35 |
37 |
38 |
40 |
0 |
0 |
-1 |
-2 |
-3 |
| 30 |
29 |
29 |
30 |
30 |
31 |
32 |
33 |
34 |
35 |
36 |
37 |
39 |
40 |
41 |
45 |
0 |
0 |
-1 |
-2 |
-2 |
Parte A. Sensación térmica:
Interceptamos la fila de la temperatura con la columna de la humedad
relativa, el valor obtenido en ese
punto es el de la sensación térmica.
Por ejemplo: Si nuestra estación
meteorológica nos dice que tenemos una temperatura de 20 ºC y una humedad
relativa del 80 %, la temperatura real de nuestro invernadero es de 21 ºC.
Es decir si queremos subir la temperatura un grado, no es estrictamente
necesario poner la calefacción, podemos conseguir el mismo resultado
pulverizando con agua el invernadero y de esta forma hacemos que suba la
humedad relativa.
Parte B.
Corrección de la Sensación térmica por la influencia del
viento:
Una vez obtenida la sensación térmica de la parte A de la tabla, seguimos
por la misma fila hasta interceptar la columna de la velocidad del viento
que hemos medido. En ese punto nos encontramos con un número de grados de
temperatura que tenemos que restar, el resultado será la Sensación
Térmica Real que van a sentir nuestras plantas.
En el ejemplo anterior, si tenemos una ventana abierta por la que entra una
corriente de aire a 40 Km./hora, a los 21 ºC tenemos que restarle 4
ºC, por lo que la Sensación Térmica Real que sentirían nuestra plantas
es de 17 ºC.
9) Una toma de
corriente eléctrica
De aquí sacaríamos la
corriente necesaria para las pantallas de fluorescentes, máquina del aire, etc. Hay que
procurar que la instalación esté bien aislada del agua y la humedad.
10) Un programador
eléctrico
Lo utilizo para encender
las pantallas fluorescentes sin tener que preocuparme de hacerlo personalmente. Se
encienden al amanecer y se apagan solas al anochecer.
11) Útiles
Aparte de lo que todos
tenemos en casa, conviene tener:
- Una mesa de trabajo para realizar trasplantes, arreglos, peluquería, etc.
- Un esquejero, es decir, un recipiente lleno de agua donde poder colocar los
esquejes que cortamos y que hasta que plantemos en tierra puedan estar en él.

Esquejero para colocar esquejes y que les salgan raíces
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