Es una planta bulbosa de floración primaveral. La planta entera; tallo, hojas y flor
están comprimidas y encerradas dentro del bulbo, esperando para salir en la primavera y
sorprendernos con sus colores, ¡preciosa!
Originalmente es natural de Europa Meridional. Alcanza una altura desde unos pocos
centímetros hasta 40 cm, dependiendo de la variedad. Los que se pueden ver en esta
página miden 40 cm.
Conviene seguir los siguientes cuidados: Suelos: Que la
tierra tenga un buen drenaje para que no se produzcan encharcamientos. Yo utilizo una
mezcla de arena de río-mantillo-sustrato universal en la proporción 1-2-4 en volumen.
Pero también hay quien sólo utiliza arena de río.
Plantación: Se plantan los bulbos con el ápice hacia arriba a
una profundidad del doble que su altura, es decir entre 10 y 15 cm.
También se pueden plantar de manera que el ápice sobresalga por encima del nivel
del sustrato.
La distancia de separación entre bulbos debe ser de 10 cm.
La época de plantación va desde septiembre hasta noviembre.
Si se ponen directamente en el jardín, el mes más adecuado para la plantación es
septiembre, para que así cuando llegue el frío invernal ya tengan raíces y puedan
soportarlo mejor.
Si se ponen en macetas, se pueden plantar incluso en diciembre, pero ahora estos
tiestos hay que protegerlos del frío extremo, dejándolos en el interior de la casa
(mejor que sea un sitio oscuro, fresco y seco), cuando el tallo asome por encima de la
tierra habrá que sacarlos para que les dé el sol, pero por la noche hay que volver a
guardarlos si las temperaturas son muy bajas y continuar así hasta que hayan desarrollado
bien el tallo y las raíces.
Son plantas que soportan el frío, pero que no sea muy fuerte.
Riegos: Hay que procurar que la tierra esté siempre húmeda.
Iluminación: Prefieren siempre lugares soleados, pero también
florecerán si están a la sombra.
Abonos: Cuando haya terminado la floración, regar con un
fertilizante para plantas de flor, siguiendo las instrucciones del fabricante. En los
viveros hay un abono específico para bulbos.
Floración: Florecen a los 120 días de haber sido plantados, pero
siempre en primavera y conservan su buen aspecto durante 20 días, después se marchitan.
En este momento, hay que cortar el tallo principal, que es donde está la flor y dejar que
las hojas se sequen y mueran. Si necesitamos ese espacio para poner otra planta,
tenemos que sacar todo el conjunto; hojas, bulbo, raíces y la tierra pegada a
éstas, con cuidado y llevarlo a algún sitio donde puedan las hojas marchitarse.
Humedad: No hace falta pulverizar
ni las hojas ni las flores.
Multiplicación: Al contrario que con los tulipanes y jacintos, los narcisos pueden y deben
dejarse en su lugar de plantación, de esta manera al año siguiente tendrán una
floración mas bonita, en pocos años, donde al principio había pocos ejemplares, nos
encontraremos con muchos, porque se habrán multiplicado por sí mismos.
Cuidados Especiales: Debido a la altura que alcanza y a la
delgadez de su tallo, es probable que al plantarlos el primer año y florecer, se inclinen
porque el tallo no pueda aguantar el peso, en este caso conviene entutorarlo, con el paso
del tiempo y su multiplicación, se consigue que se sujeten mejor y entonces ya no es
necesario usar las socorridas cañas de bambú.
Especies y Variedades:
La lista es larguísima, porque es una planta que acepta muy bien las hibridaciones.
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Detalle de la flor del narciso amarillo

La flor sale en la punta de un tallo fino y largo

Bulbo del Narciso con el
ápice hacia arriba

De un bulbo ha salido otro. Se pueden dejar tal y como están, no hace falta
separarlos
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